24.4.06

Efecto popular

BIENVENIDOS AL BLOG DEL LADRÓN

Señor árbitro del fútbol argentino: ya es hora de darse cuenta que al fútbol hay que dirigirlo de otra manera, con otro punto de vista, con otra atención. Hace falta decirle al árbitro que, cuando dirija a Boca Juniors, se consiga algún televisor portátil para determinar las decisiones en cada jugada, porque sino: usted es un ladrón de primera.

Ya es vergonzoso al punto que llega el protagonista y admiradores del fútbol que hay que encontrarle una vuelta que vaya más allá del contexto de las situaciones. Sergio Pezzotta, árbitro de Vélez-Boca, comete dos errores que siempre son mínimos: dejar a Matías Silvestre adentro de la cancha y hacer repetir un tiro libre que debía haberse reemplazado por un pique. Estos, errores que, aunque no parezca, ocurren seguido, le dieron al árbitro ese tantita de mala suerte para que ambos errores terminaran siendo trascendentes: o sea, gol. Ah, claro, eso sí, como Boca es el "beneficiado" en la situación, el pobre de Pezzotta es un coimero, corrupto, ladrón, vendido y todos los adjetivos que pueda darle usted además de que favorece a los equipos grandes.

Ahora, yo me pregunto. ¿Es de profesional tener tal reacción como la tuvieron los jugadores de Vélez Sarfield? ¿Por qué no se quejaron antes de que los goles se concretaran? ¿Alguien hubiese dicho algo o hubiese trascendido si esos errores eran en contra de Boca? ¿Se hizo tal escándalo en los horrorosos arbitrajes que se dieron perjudiciales a Boca en los partidos ante Newell's y Banfield?

Perdonenme, pero vamos en camino a un grandísimo y justo campeón.